
Los esguinces de tobillo son, sin lugar a dudas, la lesión más frecuente en el jugador de baloncesto. Ésta y otras dolencias de la misma estructura ocupan entre un 13,2% y un 25% del total. Es por ello por lo que es la articulación, junto con la rodilla, que más ha de cuidar el jugador de baloncesto.
Éste protocolo contiene algunos ejercicios, que aceptan variantes, a modo de prevención de éste tipo de lesiones, si bien algunos pueden ser utilizados también en su rehabilitación. Por ello van referenciados para que el profesional correspondiente pueda prescribir algunos en concreto con una carga y un volumen concretos.
El trabajo de triceps sural y tibiales debe acompañar a la propiocepción, dado que la fuerza que tenga la musculatura que da soporte a la articulación es clave para mantenerla estable ante determinados gestos.
Espero que el vídeo os sirva para ayudar a vuestros deportistas y que os ayude a crear o incorporar nuevos ejercicios a vuestras rutinas de prevención.
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